martes, 30 de diciembre de 2014

La “reconquista” del Alcalatén

Relata Pere Antonio Beuter (1490-1565), en su “De la Crónica General de toda España, y especialmente del Reyno de Valencia” que,  D. Jaime I después de la conquista de Burriana a mediados de julio de 1234? designo a D. Pedro Cornel para que con cien caballeros quedase al cuidado de ella, este aceptó el cargo pero declaro al Rey, que no podría hacerse cargo del mismo hasta el mes de Septiembre,  pues necesitaba resolver antes algunos asuntos que tenía pendientes en Aragón, y reclutar los cien caballeros,  el Rey concertó con D. Blasco de Alagon y D, Ximen de Urrea que quedasen de guardas hasta septiembre en espera de la llegada de D. Pedro Cornel.


En el mes de Septiembre de 1234. D. Ximen de Urrea sustituyó a D.Blasco de Alagon en la guarda de Burriana, en un principio debía de ser sustituido por D, Pedro Cornel, pero este no tenía preparadas sus fuerzas para poder sustituirle. A D. Ximen le urgía solucionar unos problemas en sus dominios de Aragón, por lo que pensó en enviarle una carta al Rey, rogándole le sustituyese.

Por aquellos días fue capturado por los hombre de D. Ximen un sarraceno importante de Peñiscola, el cual le comunicó la predisposición que se tenía por parte de las familias importantes de la misma de entregarla a D. Jaime, siempre que se respetasen sus privilegios y sus costumbres , ya que se sentían desprotegidos de su señor Zaen, y temían que de  ser conquistados por los cristianos, fueran pasado a cuchillo, poniendo como condición, que la entrega se realizaría directamente al propio Rey, rechazando la entrega a D. Ximen de Urrea. Este escribió al Rey que se encontraba en Teruel, explicándole todo lo precedente, el cual según Beuter, recibió por la mañana la noticia y el mismo día después de oír dos misas, (para que le saliese bien el negocio que iba a emprender) envió una carta a D. Ximen de Urrea, rogándole que se estuviera en Burriana en tanto el resolviera el asunto de Peñiscola. Partiendo el mimo día “Pasó por Monteagudo, fue a dormir a Villaroya, al otro día partió antes del día y fuese por Atorella, y paso por el rio de la Truytas y por el puerto de Brucella, Salvasoria y Tenti. Era el día de S.Matheo y pasando por el llano donde está hoy la villa dicha de San Matheo que era todo yermo se acordó que no había oído misa aquel día por tanto prometió y ofreció a Dios que dándole el reyno de Valencia fundaría en aquel lugar una población en nombre de su glorioso Apóstol y evangelista san Matheo”, a la puesta del sol del día 22 de septiembre llegó el Rey en frente de Peñiscola, se le presento una comisión de tres ancianos que le hicieron entrega de la población en la que entró en día siguiente, con Peñiscola pasaron al dominio del Rey todas las poblaciones y castillos de su alrededor, los cuales son enumerados por Beuter, no está claro el tiempo que tardo el Rey en poner en orden los territorios que pasaron a su dominio, muchos de los cuales ya estaban comprometidos a las ordenes del Temple y Hospital, tras lo cual se dirigió a cumplir la promesa que le había hecho a D. Ximen de Urrea de sustituirlo lo más pronto posible en la guarda de Burriana.

Lo que hizo el Rey en Burriana nos lo relata Beuter de la siguiente manera. “partió el Rey de Peniscola con veynt y cinco caballeros para Burriana por cumplir su palabra que diera a don Eximen de Urea, y estuvo se allí esperando la venida de don Pedro Cornel, caçando, de manera que se mantenía la casa del rey de perdices, grullas, y senglares o jabalines, que cada día caçavan, tanta era la caça que alrrededor de Burriana havia, cosa maravilla. En estos días que se esperaba don Pero Cornel se dieron al Rey, Castellon de Burriana, y el castillo de Burriel lugar, y Alcalaten, Villafames, y las cuevas de Vinroma con sus términos que son, Albocacer, la Sazadella, Villanueva, Tirig, y la Serratella. Pocos días después se dieron Cabanes y Belloch.

El “Llibre dels Fets” habla de “cabalgadas” y de ganar las plazas sin especificar si hubo batallas, sin embargo, Beuter no habla de batallas en la conquista del Alcalaten, sino de entrega, y D, Ximen de Urrea parece que no estaba por estos entrono cuando esta se produjo. Es de suponer que el Rey ocupado en la caza alrededor de Burriana tampoco estuvo en la conquista del Alcalaten.

Beuter sitúa los hechos en el año 1234, cuando al parecer ocurrieron en el año 1233.

Otro historiador del siglo XVI Francisco Diago, (1562-1615) natural de Viver,  en su obra “Anales del Reino de Valencia”, relata la conquista de Burriana y la guarda de la misma por D. Blas de Alagón y D. Ximen de Urrea tal como la relata Beuter, en cuanto al episodio de Peñiscola, dice que fueron sus pobladores los que enviaron una embajada al Rey, que pensaban de estaba en Burriana, sobre su deseo de rendir la plaza, y que el Rey  estaba en Tortosa y no en Teruel, cuando recibió la carta de D. Ximen.

Este autor relata, que, a consecuencia  de ganar Burriana el ánimo y esfuerzo que cobrarón fue tan grande, que desde entonces tuvieron para hacer cabalgadas y correr tierras,  citando  que D. Ximen de Urrea “se señaló muchísimo en esta ocasión. Ganando en ella la fuerça de Alcalaten. Que por eso se la Dio el Rey para él”.

Este autor sí que data los hechos en 1233.
Pere Miquel  Carbonell i Soler (Barcelona 1434/1517) en  “Chróniques de Espanya” libro escrito en tiempo de los Reyes Católicos,  ente 1495/1513, (anterior a los arriba citados), en un muy sucinto comentario sobre la conquista de Valencia, dice que antes se conquisto Burriana, sin citar para nada las otras plazas al norte.
Tanto Beutrer como Diago o Carbonell en su mayor parte se basan en el “LLibre dels Fets” en él  se dice sobre la conquista del Alcalaten lo siguiente.

E nos hauiem donats ·II· meses a don Pero Corneyl que seriem a Borriana: e quant uench a ·I· mes nos hi fom. E uengueren ab nos tto a ·XXV· cauallers, e entram ab nostres falcons gruers per la vila, e don Pero Ferrandes Daçagra que uench ab nos ab·XV· cauallers. E quan fom aqui agren gran alegria aquels que nos hi hauiem lexats: e estan aqui fayen caualgades los nostres. E nos no lexauem la caça, si que de nostra  caça, entre senglars, e grues, e perdius uiuiem en nostra casa de carn ·XX·cauallers, menys dels altres officials quey eren: e daqui fayen caualgades, e goanyam Casteyllo de Burriana, e Burriol, e les coues de Uinroma, e Alcalaten, e Vilahameç.

La exactitud no es la principal virtud de los escritos de los historiadores de los siglos XV y XVI, pero en principio es bastante interesante la versión que nos dan de la reconquista, como una serie de negociaciones, de transacciones con diversas contrapartidas, de conversiones para mantener privilegios etc. más que de combates, y por otra parte la casi nula expulsión de los vencidos, mantenidos en sus asentamientos la mayor de las veces por el propio interés de los vencedores al no disponer de población para rentabilizar las conquistas.

 Beuter parece basarse más en el “Llibre del Fets”, en cuanto a Diago copia a veces literalmente a Beuter, ampliando las historias, sobre todo de batallas, tal vez sea significativo el que escribió su obra en los años inmediatos anteriores a la expulsión de los moriscos.

En cuanto al “Llibre del Fets”, está considerado como el documento de mayor fiabilidad que se puede encontrar sobre la vida de Jaime I, ya en 1314 es citado en una Historia escrita por un dominico llamado Pere Marsili. Las copias más antiguas existentes de este códice se remontan al siglo XV, pero al parecer, según los estudiosos. a pesar de algunas variaciones entre las mismas, se ajustan bastante a lo que debió de ser el original.   El catalán/valenciano utilizado en su redacción hace muy difícil su lectura, pero vale la pena el esfuerzo.

Existe en el “Arxiu del Regne de València” una copia del siglo XV de la donación del Castillo y alquerías del Alcaltén, por el Rey D. Jaime a favor de Ximen de Urrea fechada en Burriana el 23 de Julio de 1233, unos días después de la conquista de esta plaza, según se desprende del “Llibre dels Fets”, la conquista, entrega o lo que fuera del Alcalten se debió de producir a partir de finales de septiembre de 1233, lo que nos indica que el Rey donó el Alcalatén a Ximen de Urrea antes de estar en su poder, cosa nada extraña, posiblemente la donación se debió de hacer en contrapartida por el  compromiso de Ximen de quedar guardando Burriana, hasta la vuelta de  Pedro Cornel con las fuerzas suficientes para su guarda.

 Este trabajo pretendía encontrar referencias a l’Alcora, en el tiempo de la conquista, no habiendo encontrado ninguna hasta setenta y dos años después de la misma, en la Carta Pobla de 1305. Esto puede deberse a la escasa importancia que tendría l’Alcora, que simplemente sería una pequeña alquería al lado de la huerta del castillo del Alcalaten, en cuanto a conquistas, batallas, y demás hechos, de haberse producido, debieron de ser de poca importancia, posiblemente tras la caída de Burriana y la entrega de Peñiscola, los jefes sarracenos de los territorios y castillos existentes entre Burriana-Aragón-Cataluña, debieron de rendirse al sentirse aislados en territorio cristiano.

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