Introducción
El periodo que abarca la
restauración de la monarquía española en la figura de Alfonso XII,
y de los personajes y fuerzas políticas que intervinieron en su
advenimiento, mantenimiento y posterior fracaso, son de los mas
estudiados de la historia de España. A las carencias e ineficacias
del sistema político surgido de la misma se le hace responsable de
los acontecimientos posteriores que llevaron al enfrentamiento
civil, que marco y condicionó la convivencia y el desarrollo
político de España en el siglo XX.
De como fue el desarrollo
político y cuales fueron las fuerzas que intervinieron en le
distrito electoral de Llucena es de lo que trata el presente
artículo, con el propósito de un acercamiento a nuestra historia
desde una perspectiva local.
La Restauración borbónica.
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Isabel II |
El 18 de septiembre del año
1.868 la armada fondeada en la bahía de Cádiz se pronuncio al grito
de “¡Abajo los Borbones! !Viva España con honra!”, dando
comienzo a la revolución que sus artífices y partidarios
bautizaron con el pomposo nombre de “La Gloriosa”, la situación
forzó el exilio de la Reina Isabel II. La marcha de la reina dio
paso a un periodo con un marcada inestabilidad conocido como el
“Sexenio Revolucionario”, en dicho periodo se elaboró una
constitución progresista, la de 1869, que instauraba una monarquía
constitucional antes de tener rey. Tras ofertar la corona a varias
casas reinantes de Europa, fue aceptada por Amadeo de Saboya
iniciando un reinado que apenas duro dos años, al que siguió la
proclamación de la I República, tras once meses de intensos debates
los diputados elegidos para elaborar una constitución, no llegaron a
ponerse de acuerdo si tenia que ser unitaria o federal, tuvo cuatro
presidentes al frente de la misma, hasta que el general Pavía
disolviera las cortes entrando en el hemiciclo montado a caballo,
erigiendose el general Serrano en presidente- dictador.
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Alfonso XII |
A la
inestabilidad política propició una situación de conflictividad
social, con varias revueltas en las grandes poblaciones, así como
pronunciamientos cantonales en varias ciudades, y una guerra civil
dinástica, la III guerra carlista. El 29 de diciembre de 1874, el
general Martínez Campos, que se encontraba en Sagunto, requerido por
los alfonsinos valencianos para que se pronunciara, ante un pequeño
grupo de soldados perteneciente a la brigada de Segorbe, proclamó al
príncipe Alfonso, (hijo de Isabel II) Rey de España. Serrano
(antiguo amante de la reina huida) no se opuso al pronunciamiento,
aceptando al nuevo rey. Este fue el principio de lo conocemos como la
Restauración Borbónica.
Sistema Electoral
Tras la llegada del Rey se
celebraron elecciones a Cortes constituyentes con fecha 20-01-1876,
la elección se realizo de acuerdo con la Constitución de 1,869 que
proclamó el sufragio universal masculino, sin embargo la nueva
constitución volvió a instituir al sistema censitario, en el que
solo podían votar los barones que superaban una cantidad
determinada de contribución, ( 25 pesetas de contribución rustica
o 50 pesetas de contribución industrial) cargos administrativos,
profesionales que poseían algún titulo oficial y clérigos. Con
este sistema se realizaron 6 elecciones, hasta el 1-02-1891 en que
se utilizo el sufragio universal masculino, eran electores los
barones mayores de 25 años.
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D.Antonio Cánovas del Castillo |
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D. Mateo Praxedes Sagasta |
Distritos electorales.
La circunscripción electoral
era la provincias, pero estas estaban divididas en distritos
electorales, la provincia de Castellón estaba dividida el 7
distritos, Vinaroz, Morella, Albocacer, Llucena, Castellón, Nules y
Segorbe, la cabeza de distrito se correspondía con la cabeza de
partido judicial, los pueblos pertenecientes al partido de San Mateo
se repartían ente el distrito de Morella y el de Vinaroz, y los de
Viver entre Segorbe y Llucena.
Principales fuerzas políticas en la provinciales
Cossi.
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D. Peopoldo O'Donell |
Con la denominación del
“Cossi”, se conocía en la provincia de Castellón a una
formación política creada por Vitorino Fabra Gil para dar soporte
a la Unión Liberal de Leopoldo O'Donnell duque de Tetuán, en sus
orígenes aglutinaba en torno a la familia Fabra las fuerzas liberal
progresistas de la provincia, a nivel estatal fue una fuerza
determinante en el triunfo de la revolución de 1,868 el duque de
Tetuán fue ministro en tiempo de Amadeo de Sabolla, durante los
primeros años de la restauración el duque de Tetuán estuvo
oscilando entre los conservadores de Canovas y los liberales de
Sagasta, el “Cossi” siguió los avatares de la Unión Liberal,
con mayor eficacia si cabe, dada su falta de concreción ideológica
dentro del liberalismo, su objetivo fue el perpetuarse en el poder
provincial sin importarle el tener que subordinarse al gobierno de
turno fuera del color que fuera.
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D. Victorino Fabra Gil |
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D.Tiburcio Martín |
A partir de 1,890 los
constantes oscilaciones entre conservadores y liberales del “Cossi”
se hicieron mas dificultosas, evolucionando el aparato oficial del
“Cossi” hacia la derecha conservadora sobre todo tras la entrada
en su dirección del conservador católico Tiburcio Martín,
creándose a su izquierda un partido liberal identificado con
Sagasta, y tras su muerte con Canalejas. Sobre 1.900 el Cossi
seguía siendo dominado por la familia Fabra. En su seno por estas
fechas acogía tanto a liberales conservadores, agraristas
católicos, como católicos ultramontanos y a los grupos mas
moderados de sus ancestrales enemigos carlista. Su principal
objetivo, el control de la Diputación Provincial, que mantuvo
durante todo el periodo, desde donde ejercía una fuerte influencia
en las zonas rurales de la provincia. Tras la muerte de Carlos M.
O'Donnell 2º duque de Tetuán en 1903 Vitorino Fabra Adelantado
ofrece su apoyo y el del Cossi al gobierno conservador de Francisco
Silvela, pasando a ser la fuerza de referencia del conservadurismo
en la provincia.
Republicanos
La segunda fuerza en
importancia en la provincia de Castellón con una fuerte
implantación en la capital, la formaban los republicanos, sus
orígenes se remontan a mediados del siglo XIX, en 1862 se
constituye el primer “comité de la democracia de Castellón”,
presidido por el que será el líder indiscutible del republicanismo
castellonense durante el siglo XIX, Francisco González Chermá,
durante el sexenio revolucionario fue la fuerza predominante en
Castellón con una alta implantación entre las capas sociales mas
populares, sobre todo artesanos, no faltando en sus filas pequeños
burgueses y profesionales liberales, durante la I República el
partido se alineo con los federalistas de Pi y Margall, participando
en el verano de 1873 en las revueltas cantonales, llegando Gonzáles
Chermá a proclamar el cantón de Castellón, tras el manifiesto de
Sagunto el partido abandono el federalismo vinculándose con las
políticas unitarias de Ruiz Zorrilla y Salmerón, mas que de un
partido político podemos considerar el republicanismo en
castellonense estaba formado por varios grupos que aunque compartían
el ideal republicano, diferían la forma de Estado que debía de
adoptar la futura República, existían federales orgánicos
seguidores de Figueras, federales de Pi y Margall, posibilistas de
Castelar, radicales unitarios de Ruiz Zorrilla y Salmerón. En los
primeros años de la restauración hasta su fallecimiento en 1.896
su mas importante dirigente fue como ya se ha mencionado Francisco
Gonzalez Chermá, pese a las dificultades sufridas por los
republicanos durante esta época, consiguieron a partir de mediados
de la década de los ochenta ser la fuerza predominante en el
ayuntamiento de Castellón, aunque la designación del alcalde por
Real Orden, limitó su acción política desde esta institución, a
partir de 1.917 tras la suspensión del nombramiento de alcaldes por
R.O., su dominio del ayuntamiento fue total.
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D. Fernando Gasset Lacassaña |
En las elecciones generales de
1 de febrero de 1891 (primeras celebradas por sufragio universal
masculino), ganaron en el distrito de Castellón con la candidatura
encabezada por Gonzales Cherma, en 1898 ya con su nuevo líder
Fernando Gasset Lacassaña, volvieron a ganar la elecciones
generales en el mismo distrito, ganando desde esta fecha todas las
elecciones, hasta el golpe de estado de Primo de Rivera en 1.923 a
excepto la de abril de 1907.
Su principal líder Fernando
Gasset evolucionó desde planteamientos salmeronistas para irse
aproximando al radicalismo lerrouxista, durante la II República
Fernando Gasset llegó a ser presidente de Tribunal de Garantías
Constitucionales. En cuanto la presencia del republicanismo en la
Diputación Provincial, debido a la falta de implantación en el
resto de la provincia donde solo existía un pequeño núcleo en
Vinaroz, fue insignificante.
Liberales.
El travestismo político del
Cossi con su capacidad para adaptarse a la política del partido
del gobierno del estado, hizo que el sistema de turnos pactados entre
Cánovas y Sagasta, no se percibiera en Castellón en los primeros
años de la Restauración, aparte de maniobrar con habilidad para
mantenerse como fuerza política predominante en la provincia, el
Cossi, fue capaz de hacer ver al gobierno de turno de que debía de
ser su representante, esto dejaba sin espacio político la existencia
de otro partido dinástico tanto a su izquierda como a su derecha. El
primer intento de consolidar una alternativa al Cossi fue el partido
Constitucional en un principio formado por antiguos progresistas que
no siguieron a los fabristas en 1874, a partir de 1879 se convirtió
en el refugio de muchos ex moderados, su pretensión fue convertirse
en el partido de Sagasta en la provincia, pero su heterogeneidad hizo
desconfiar a Sagasta que no tuvo otro remedio en 1881 de apoyarse en
el Cossi para ejercer el control político en la provincia, ante las
elcciones1893 consiguieron aglutinar bajo el liderazgo de Emilio
Sanchez Pastor, (enviado por Sagasta para contrarrestar la influencia
del Cossi en la provincia) a conservadores anticossieros, carlistas,
católicos independientes, e incluso a republicanos posibilistas y
zorillistas, consiguiendo un gran triunfo, en las elecciones
generales y desplazando de la Diputación provincia al Cossi, esta
coalición fue conocida como la “coalició de la fan” por
aglutinar a todos aquellos que estaban excluidos del favor oficial y
los presupuestos desde hacia mucho tiempo.
En las elecciones de 1896 ya no
pudieron repetir la coalición, sufriendo una sonada derrota, en 1898
estando en le poder el partido Liberal consiguieron un relativo
triunfo en las elecciones generales, pero no consiguieron desplazar
al Cossi de la Diputación, en esta situación se llegó a decir que
el partido Liberal no era nada en la provincia sin el apoyo de los
carlistas,
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D. Cristóbal Aicart Moya |
En 1891 el partido estaba
escindido en tres grupos: los que seguían a Cayo Girones y Sanchez
Pastor, que eran los que tenían el apoyo oficialista del partido, un
grupo con fuerte implantación en le distrito de Nules liderado por
Rambla y Oñativia, y un tercero encabezado por Castelló-Tarrega
director don Herrando de Castellón.
Tras la muerte de Sagasta el 4
de enero de 1.903, el grupo de Castelló-Tarrega, se adhirió al
Partido Liberal Democrático creado por Canalejas, contando como
miembros destacados, a Perez Sanmillán, Marqués de Benicarlo,
Miguel Perís, Benjamín Gonzales y Vicente Cantos al los que se
unión con posterioridad Cristóbal Aicart (considerado como
carlo-liberal), a partir de esta época a pesar de la grandes
disidencias internas de los liberales a nivel nacional, en la
provincia de Castellón lograron funcionar unidos y ser una seria
alternativa al Cossi.
Conservadores.
En 1881 se formó el primer
gobierno liberal de la Restauración, el Cossi que había apoyado
hasta esta fecha al partido conservador de Cánovas, cambió su apoyo
en favor del Partido Liberal Fucionista, con lo forzó a los
canovistas que quedaban en el partido pasasen a la oposición,
creando un partido que de forma peyorativa se conoció con el nombre
del “Cossi de la tía Javiera”.
D.
Angel Grangel, sentado segundo a la derecha junto
a la Infanta
Isabel, por motivo de su visita de esta
a las obras del Puerto, de
las
que era presidente D. A. Grangel. 14-07-1912
|
En sus filas se encontraban
personajes de importantes en la política cossiera anterior y
verdaderos caciques en sus localidades, Creixach, de la Vall d' Uxo,
Meliá, de Albocacer, Angel Grangel conocido como el gran elector de
l'Alcora, tras la vuelta al gobierno de Cánovas en 1884 pasaron a
ser partido gubernamental, consiguiendo en la elecciones de diciembre
del mismo año ganar el todos los distritos excepto el de Llucena
donde ganó José Muñoz Vargas cuñado del Duque de Tetuán, en
esta ocasión como en las elecciones de 1886 los fabristas contaron
con el apoyo de su mayor adversario en el distrito Aicart, que los
apoyo con la intención de neutralizar la influencia de Angel
Grangel en l'Alcora.
El fracaso de los conservadores
en las elecciones de 1886, así como el retorno al Cossi de sus mas
importantes dirigentes, hizo que el partido fuera irrelevante hasta
que en 1897 tras la muerte de Canovas y la aparición del partido
Unión Conservadora de Silvela, antiguos miembros del Cossi de la tía
Javiera intentaron rehacer el partido, pero la supremacía del Cossi
y su derriba hacia el conservadurismo hizo inviable su existencia, a
partir de 1903 el conservadurismo de la provincia se puede
identificar con el Cossi.
Partidos confesionales.
Carlistas:
El carlismo era una fuerza
política fundamental en la provincia. Sin duda era la mas arraigada
entre una parte importante de las gentes, sobre todo en el interior
de la provincia. Fue la trinchera de los que no vieron beneficiados o
fueron perjudicados por la revolución liberal. Tras la condena del
liberalismo por parte de la Iglesia muchos católicos se adhirieron
al carlismo como única fuerza que defendía los ideales católicos,
y una parte importante del clero tuvo un protagonismo importante en
las tres guerras civiles carlistas, pues veían en el carlismo la
fuerza que podía garantizar los privilegios de la Iglesia. Cuando
Alfonso XII fue proclamado rey, las fuerzas carlista todavía
ocupaban el interior de la provincia, hasta febrero de 1876 no
desaparecieron los últimos combatientes.
Aunque los primeros años de la
restauración no participaron directamente en la batalla política,
su apoyo era imprescindible sobre todo en el interior de la
provincia, para decantar los resultados electorales, aunque
habitualmente pactaron con el Cossi no tuvieron ningún inconveniente
de pactar con los liberales si esto reportaba el mantenimiento de
estatus de sus dirigentes, y el no enfrentamiento de la fuerza
triunfante, con la Iglesia.
Desde principio del periodo, el
carlismo se dividió entre los que siguiendo las indicaciones de D.
Carlos no participaron en la lucha política y los que evolucionaron
hacia posturas mas confecionales. En 1881 Alejandro Pidal formaba la
Unión Católica a la que se adhirieron muchos carlista, pasando a
formar parte del ala integrista del partido conservador. En 1884 se
fundó la publicación “La Plana Católica” que se definía como
órgano del partido Católico-Tradicionalista de la provincia, sus
ataques al liberalismo, republicanismo y sobre todo contra la
masonería fueron notorios. En 1888 una parte importantes de los
carlista dejan el partido y forman el Partido Integrista, mas
interesado en defender los privilegios de la Iglesia, que los ideales
políticos del tradicionalismo, su implantación sera mayoritaria
entre los católicos de la capital, mientra que en el interior de la
provincia permaneció la influencia carlista. En 1893 los carlistas,
presentan por primera vez un candidato propio por Morella
consiguiendo su elección, este fue el periodo álgido del partido
Carlista en la provincia, a partir de esta fecha se irán integrando
en las fuerzas católicas acercándose cada vez mas al Cossi. Ya en
el siglo XX el único diputado que llegó a ser elegido con la
etiqueta de tradicionalista fue Jaime Chicharro que se presento como
miembro de la concentración conservadora castellonense, dominada por
el Cossi, y por el distrito de Nules en las elecciones de 1918,
1919, 1920 y 1923, siendo elegido en 1919 y 1920.
Católicos
Tal vez el rechazo de la mayoría
de los católicos de la capital al carlismo, hizo que desde 1880 se
tengan noticias de la actuación de grupos católicos independientes
de cossieros y carlistas,en mayo de 1882 recibió la aprobación
gubernativa el “Círculo cooperativo y protectorado de obreros”
una institución basada en el modelo cooperativo que el jesuita
Antonio Vicent empezaba a difundir por la región valenciana, la
junta organizativa estuvo presidida por Juan Cardona Vives, cura
respetado por todas la fuerzas políticas de la ciudad, poseedor de
una gran fortuna, que se hizo muy popular debido a su labor
caritativa, el presidente del “Circulo” fue D. Catalino Alegre
Renau, muy reconocido entre los labradores por su labor en la
constitución del Jurado y Sindicato de Riegos, que permitió la
gestión del regadío estuviera en manos de los directamente
interesados y no del Ayuntamiento al que se le acusaba de tener
abandonada esta función. La inauguración del “Circulo” enero de
1883, fue un acto de exaltación de los valores que propugnaba la
Iglesia en aquellos tiempos, Felix Bueno, pronunció un discurso en
el arremetió contra la Revolución Francesa, D, Catalino la
emprendió contra el drawinismo, también intervino del padre Vicent,
pero fue la intervención del Obispo de Tortosa la mas polémica,
apremio a los católicos a combatir a los enemigos de la Iglesia. Sin
nombrarlos todo señalaba a los republicanos, estos reaccionaron con
una campaña contra el “Círculo” en sus periódico “El
Clamor”. Llegando el Obispo a prohibir a los católicos la lectura
del mismo.
En la elecciones de 1884 el
apoyo de los grupos católicos fue determinantes en el triunfo de
los conservadores conocidos como “El Cossi de la Tía Javiera”,
la posterior derrota de esta fracción repercutió negativamente
sobre la influencia clerical en la provincia, con lo que se fueron
acercando al Cossi, la llegada de Tiburcio Martín a la secretaria
del “Circulo” y su buena relación con el fabrismo consumo la
entrada de los católicos en el Cossi.
Fue a partir de 1891 cuando los
grupos confesionales empezaron a tener importancia, la aparición del
integrismo sobre todo en la ciudad de Castellón alentado por la
revista “La Verdad” y su director D. Wenceslao Balaguer conocido
como el “retó Palmera” vicario de la Sangre y antiguo cabecilla
carlista. La alianza entre católicos y cossieros será beneficiosa
para ambos, por una parte los católicos a través del Cossi tendrán
una importe representación en las instituciones, y el Cossi por otra
contará con su apoyo para neutralizar a los republicanos en la
capital, serán los integristas católicos los que desde su revista
“La Verdad”, los que le harán el trabajo sucio al Cossi frente
a los republicanos.
El 1893 le Cossi llegó en el
distrito de Castellón a un entendimiento electoral con los
republicanos con lo que dejó a los integristas en una difícil
situación pues no estaban dispuestos a votar al candidato
republicano, pero tampoco podían aliarse con los carlista coaligados
con los liberales, tras la intervención del Obispo de Tortosa
acordaron en cada circunscripción votar al candidato menos malo para
ellos. Esta situación hizo que la facción mas integrista se
apartará del Cossi.
Ya en el siglo XX un sector
importante de los católicos aun permanecía fiel al Cossi
(encabezado por Tiburcio Martín), el resto se fue radicalizando
acercándose de nuevo a los carlistas.
Socialistas.
Los socialistas tienen escasa
relevancia en el conjunto de la provincia de Castellón en la época
estudiada, existían unos pequeños núcleos en Castellón, Vinaroz y
Vall de Uxo, que raramente presentaban candidatos a las elecciones
generales, en alguna ocasión llegaron a votar las candidaturas
nacionales por acumulación como en 1903 cuando Pablo Iglesias obtuvo
solo en Vall de Uxo 284 votos. Habitualmente solían votar en bloque
al candidato mas afín, no faltando los comentarios de que ofrecían
el voto al mejor postor, siendo estos ingresos los que les permitía
ejercer una discreta acción política.
Vaya en internet sale mi tatarabuelo Cristóbal Aicart... Saludos
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