viernes, 27 de febrero de 2015

Posicionamiento del XII Duque de Híjar ante la I Guerra Carista

Dentro del análisis de la  compleja situación que sufrió el pueblo de l’Alcora durante la I Guerra Carlista, no podía faltar una pequeña reseña el posicionamiento  ante la misma, del que había sido su señor jurisdiccional, D. José Rafael Fadrique de Silva Fernández de Híjar, XII Duque de Híjar, el cual seguía siendo propietario de la Real Fábrica de Loza y Porcelana, por entonces principal actividad económica de la villa.


El Duque de Híjar  fue desde 1800 Gentilhombre de Cámara del Rey Carlos IV, Fernando VII le nombró en 1824 sumiller en Corps, que se correspondería en la actualidad al de jefe de la Casa Real, tras la muerte del rey continuó como sumiller de la reina Isabel II, hasta 1854.

Otro cargo que desempeño de 1826 a 1838, fue el de director del Museo del  Prado, cargo desde el cual realizó una gestión muy elogiada. A la muerte de Fernando VII el 29 de septiembre de 1833, se temió por el reparto de las obras de la colección del museo, pues  todos los objetos muebles, a excepción de las joyas y piedras preciosas, eran consideradas de libre disposición de sus herederas Isabel II y su hermana Luisa Fernanda, el Duque consiguió que las obras del museo se adjudicaran a Isabel y indemnizar en correspondencia a su hermana, con lo que se logró que la colección del museo permaneciera unida, un personaje capaz de influir de esta manera en la casa real, debía de contar con la confianza de la Reina gobernadora. Consta que el Duque fue albacea del testamento de Fernando VII.

A pesar de su situación, en el entorno de la familia real, hay constancia de que el Duque mantuvo contactos con el pretendiente D. Carlos, y al parecer había aconsejado al rey la derogación de la pragmática sanción en septiembre de 1832.

El Estatuto Real promulgado por la Reina gobernadora, María Cristina en Mayo de 1834, contemplaba la existencia de una Alta Cámara con en nombre de Cámara de los Próceres, los cuales eran nombrados directamente por María Cristina, esta aprovechó esta facultad para nombrar próceres a los miembros de la alta nobleza que se decantaban a favor de D. Carlos, muchos de los nobles rehusaron el nombramiento, sin embargo el duque de Híjar lo acepto, incluso tuvo que hacer el esfuerzo de actualizar sus títulos, pues la comisión de aceptación  denegó su ingreso, por considerar no los tenía registrados.

Entre Mayo y Julio de 1838 se lleva a cabo una clasificación secreta de los empleados de palacio en la que todos los mayordomos de semana y gentilhombres, incluso el sumiller en corps, son conceptuados como carlistas, excepción del duque de San Lorenzo del Parque y del marqués de Ceballos, que eran progresistas. Del duque de Híjar consta lo siguiente:

Duque de Híjar, Sumiller; Desafecto a S.M. por su adhesión al partido carlista. Aparentemente simulado, está entregado en todo a la dirección de su contador D.N. Flores, quien se influencia a la Junta Carlista, conspira con ella, protege a los partidarios y además por su conducto se ha remitido dinero a la facción, con conocimiento del duque y de su misma propiedad”

En los días siguientes a la confección de este informe fueron detenidas 111 personas por desafectas y expulsadas de Madrid, el duque de Híjar no estaba entre la mismas, se sabe que en 1838 ya en funcionamiento la constitución progresista de 1837, y con el gobierno de Evaristo  Pérez Castro, el enfrentamiento del gobierno con la reina gobernadora fue constante, lo que hace suponer que el informe persiguiera el debilitar a la Corte, acusando de desafectos   a los nobles que le daban soporte.

La inclusión en el informe es lo que ha determinado, que en muchos escritos de considere que le duque de Híjar fue partidario del bando carlista, sin embargo es muy extraño que siguiera en el cargo de sumiller hasta 1854.

En la Gaceta de Madrid (B.O.E) de 14 de diciembre de 1837 se publica el siguiente manifiesto de Duque con motivo de haber sido propuesto como Senador por la provincia de Lugo. ( en esta provincia la casa de Híjar había poseído el condado de Ribadeo):

Lugo 6 de diciembre.

El excno. Sr, duque de Híjar ha dirigido a estos electores la manifestación siguiente:
El dique de Híjar, conde de Aranda &c. , sumiller de Corps de S.M. , no puede menos que tributar las mas expresivas gracias a los Sres. Electores de la benemérita provincia de Lugo por haberle honrado con sus sufragios que le produjeron el alto honor de haber sido propuesto para Senador por esa provincia, cuyo honorifico cargo mereció a la bondad de S,M.; pero hallándose firmemente presuadido de que sin la exacta observancia de las leyes, están demás la mejores instituciones, se creyó en la obligación de exponer a S.M. con la mas humilde veneración su incapacidad legal como jefe de la Real casa, excluido por el par. 1, art. 57, cap. 5 de la ley electoral de 18 de Julio de este año. Previendo que así lo estimaría el Senado. Como en efecto lo ha estimado en sección de 22 del corriente.

Si le es sensible esta circunstancia que no pudieron tener  presente los Sres. Electores de la provincia de Lugo, es solo por no poderse emplear es su obsequio, o mejor dicho en su bienestar, contribuyendo con su humilde voto para cuando fuese dirigido al restablecimiento de la paz que es la primera necesidad que hoy tienen los pueblos  y por la que dirige sus plegarias al Altisimo. Madrid 29 de Noviembre de 1837. = S. El duque de Híjar, marques de Orani, conde de Aranda. (B.O.)”

El Duque de Híjar fue  Prócer del Reino con el Estatuto Real todo el periodo que estuvo en vigor (1834-1836 y Senador Vitalicio con la Constitución Moderada de 1845, de 1845 a 1863.

Con la información recogida no es posible determinar que el Duque apoyase a la facción carlista, podría simpatizar con la misma, pero es improbable  su abierta pertenencia, teniendo en cuenta el cargo que desempeñaba en la Corte.


En cuanto a l’Alcora parece que la pertenencia del  duque a una fracción determinada no tuvo ninguna relevancia sobre el desarrollo de la guerra en su entorno, tenemos constancia que el pueblo tuvo que indemnizar a la fábrica por robo en la misma por  la fracción Carlista (B.O.P. 26-11-1839), la cantidad de 3.176 reales 17 Mrs., de ser su dueño partidario de la fracción, posiblemente los prohombres “liberales” de la Diputación de Castellón no hubieran sido tan solícitos en la defensa de sus bienes.

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