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lunes, 3 de septiembre de 2018

Historia de los Regadíos en l’Alcora. 1







De los orígenes hasta la edad Moderna.


El agua ha sido desde siempre un elemento fundamental en la vida de las poblaciones mediterráneas, su escasez, la irregularidad de las lluvias, junto a una tierra veraz y un clima propicio para cultivar una gran variedad de vegetales ha hecho que los pueblos que han habitado estas tierras hayan agudizado su ingenio para aprovechar al máximo el tan escaso recurso.


Junto a los grandes sistemas de regadío asentado en las llanuras costeras, que aprovechan los aporte de los ríos más caudalosos, existen una infinidad de pequeños sistemas de riego, que aprovechan el agua de pequeñas fuente o el caudal escaso de pequeños ríos, ambos tienen un elemento común, el exquisito cuidado en que se trata el agua.


En el curso 2011-2012, como participante de Taller de Antropología de la Universidad para Mayores, de a UJI me he propuesto centrar mi trabajo en la influencia que el agua ha tenido en la vida de l'Alcora, supongo que lo que yo pueda aportar sobre este tema será transferible a otros pueblos del interior de la provincia de Castellón, la historia se puede contar yendo de lo general a lo particular, mi intención es ir a lo particular, ya que la suma del particular nos puede dar una visión, quizás un poco diferente de la general.


Orígenes.

Situación de las termas con referencia al río de Luciena
La falta de datos escritos con la escasez de restos arqueológico imposibilitan poder concretar el origen del regadío en el término de l'Alcora, podemos aventurar que ya en el período romano existieron algunos trozos de huerta regados en los márgenes del río de Lucena, Alfredo Morales
1 opina que las principales áreas regadas en litoral mediterráneo son de origen romano, (describiendo el sistema de riego que el lado derecho del Mijares se extendía de Vila-Real hasta Nules), además también hace notar, que los romanos preferían las pequeñas fuentes y los pequeños ríos, por ser más fáciles de canalizar.


Tremas romas de Santa
El río Lucena reúne las condiciones idóneos para haber sido aprovechadas por los romanos, en dicha época el río debía de disponer de un caudal continuo de agua suficiente para regar una serie de pequeños lugares a orillas del río, con una relativa facilidad para su aprovechamiento, el hallazgo de la "terma romana" fechada según Arturo Oliver Foie
2 entre los siglos II y III dc en la partida de Santa, hace suponer que la menos existía una población tal vez dispersa en varias "Villaes" en los alrededores de dicha partida, y junto al río, (lugar donde se encuentran varios asentamientos incluso ibéricos) y que el poblado hallado junto en las termas en el "Pujalet de Santa" podía ser un centro administrativo según sugiere Eladi Grangel (tambíen el la obra citada), estas consideraciones hacen que se pueda pensar, que el agua lleguese a las "termas" conducida por una pequeña acequia desde el río.



Del tiempo que transcurre desde el fin del imperio romano hasta la ocupación árabe es de suponer, a falta de vestigios que puedan acreditar la existencia de población, la zona debió de sufrir una larga decadencia quedando casi despoblada, no teniéndose constancia de que los sistemas de regadíos se mantuviesen o fueran abandonados.


Edad Media.

Hay en estas tierras una expresión cuando de algo no se tiene constancia de la fecha de su realización y es antiguo, se dice “esto es del tiempo de los moros” al hablar de los sistemas de riego así como de sus infraestructuras esta expresión es todavía esta mas generalizada, aunque no se pueda constatar.

Basándose en estudios arqueológicos y toponímico, Margarita Box Amorós3 dice que los sistemas del regadío valenciano de gran escala, que ya existían en época romana, sobrevivieron como componentes fundamentales y dominantes del agro-sistema valenciano, tras la ocupación árabe, que los utilizó y amplió, sin embargo las redes medianas y pequeñas no se sobrepusieron al trazado del regadío preislámico, instalándose en las montañas periféricas a éste, representando una expansión significativa del área regada. Hace referencia a los sistemas de elevación, captación y derivación del agua, introducidos o mejorados por los árabes, tales como cenias, norias, canats4, azudes etc..

Existe la creencia popular, constatada por una buena documentación histórica, de que los árabes eran unos excelentes hortelanos, y que en su sistema alimenticio predominaban las frutas y las verduras, su procedencia de zonas intensamente regadas tanto de Asia como de África confirma esta creencia, es seguro que implantaron en el Al-Andalus, los sistemas de regadío que tan bien conocían de sus tierras de origen. En lo referente a l’Alcora es casi seguro que todo el sistema de riegos de la Huerta Mayor es originario de la época árabe, así como alguna de las pequeñas huertas en río Llucena o barranco del Regatell y el de algún manantial en la zona oeste y sur del termino que bien o crearon y recuperaron de época romana.

Tras a reconquista consta que la mayoría de los sistemas pervivieron así como las instituciones, la despoblación que siguió a la reconquista así como los hábitos alimentarios de los conquistadores, mayor consumo de cereales y menos frutas y verduras, como también la mayor implantación de la trilogía mediterránea de cultivos, vid, cereales y olivo, que se desarrollaba óptimamente en secano, debió de reducir las áreas regadas. A partir de la época Moderna (principio del siglo XVI), debió de empezar a recuperarse parte de las áreas regadas posiblemente supeditadas a la evolución demografía de la población

El pantano

Restos de la antigua presa del pantano (foto cedida M.Bosch
Existe la tradición de que la pequeña presa que se halla unos diez metros mas arriba del actual pantano de l’Alcora, (hoy bajo sus aguas) fue construida en tiempo de los árabes, existe la opinión de que se construyo durante el siglo XI, en la época del califato de Córdoba, esta datación se apoya en que la mayoría de las grandes obras referente a regadíos realizadas por los árabes son de esta época, pues la estabilidad política y el auge económico que disfruto el primer periodo del califato, propició la realización de grandes obras públicas, también se comenta su semejanza con el pantano de Chovar, construido por los árabes y datado en el siglo XII. No tengo constancia de que exista trabajo alguno, que apoyándose en las característica de la construcción o de los materiales empleados avale su datación en tiempos de los árabes, y no existe documentación escrita fiable de su existencia en tiempo de la reconquista.

La Carta Puebla de l’Alcora figuran dos referencias a los derechos sobre el agua cedidos a los pobladores en la primera se dice ”et con aguas, çudes et çequias, assí de ríos como de çefuentes aquella puebla pertenecientes o perteneçer devientes a la dicha puebla, vos departades e dedes a çien et diez pobladores, los quales por vos a la dicha puebla assignados son e serán” y luego da derecho exclusivo al uso del agua a los pobladores de l’Alcora “Ottrosí do et atorgo que vos, dichos pobladores y a los vuestros, et quiero et mando que el agua que viene por el río de Luçena, que non vos sea contrastada ni embargada por los hombres de Luçena ni de otros lugares de la Tinença, sino según que es acostumpnado”. Es extraño que de existir una obra tan excepcional para la época como era el pantano no se cite en la carta puebla, bien cediendo su uso a los pobladores o manteniendo el derecho del señor.

Otro hecho que hace inverosímil la datación del pantano en época árabe, es el que tal como cita Cavanilles5 “Aquí se debe reponer el paredón, y emplear en su fábrica gruesos sillares.... El antiguo se componia de sillares estrechos, rellenado en su interior por espacio de 42 palmos de cantos rodados: la mala unión y poca firmeza de la obra cedió a los ataques de las Aguas”, si admitimos que su construcción se realizo en el siglo XI o XII, es extraño que tardara 600 años en ceder.

Por otra parte es incompresible que en seiscientos años no se colmatara de lodos y que estuviera operativo hasta el siglo XVIII.

Teniendo en cuenta la inexistencia de restos arqueológico de la época árabe en el entrono de l’Alcora es de suponer que su población seria muy reducida, lo que convierte en superfluo un aumento del área de riego, apoyada en una obra de gran envergadura para la época como seria el pantano.

En “El agua en la História" Armando Alberola Romá6, afirma que el antiguo pantano de l'Alcora es posterior a la presa de Tibi, en Alicante y data su construcción a mediados del siglo XVII.

Antonio López Gómez7 dice textualmente “Presas fallidas de los siglos XVI y XVIII.- En diversos lugares se realizan obras en estos siglos, fallidas por circunstancias diversas, la primera de Puentes, la de Petrer, las de Elda y Onteniente. Otra se alza en Castellón, en Alcora, también arruinada,”

En otro lugar dice “Presas de Alcora y Bechi.- Se encuentran en el borde de la Plana de Castellón. La de Alcora en el río Lucena (subafluente del Mijares.) No conocemos la fecha de construcción pero debe ser, como máximo, de comienzos de XVIII, pues en este siglo se regaba parte de término “con las aguas que se recogen en un gran pantano que para este efecto construyó la villa”. (No figura en la obra citada el origen de la cita.)

Sin dejar cerrada la cuestión, estoy a favor de la opinión de que la presa se construyó en época Moderna y este será el supuesto en que basaré mi trabajo.

Conclusión

Aunque no existan pruebas concluyentes no es descabellado pensar que en época romana existieran en el termino de l’Alcora alguna zona regada, los regadíos de época árabe posiblemente no se sobrepusieron a los romanos, siendo su trazado original, en la edad Media cristiana los sistemas de riego ya debían estar configurados tal como son en la actualidad aunque posiblemente no serian utilizados en su totalidad, la construcción del pantano, a pesar de lo que siempre se ha dicho en la localidad, no es probable que se realizara de época árabe. Desde finales de la edad Media y principio de la Moderna se debió incrementar paulatinamente la superficie regada, en concordancia al aumento de la población, en cuanto a los usos y costumbres sobre la administración del agua debieron de mantenerse los implantados por los árabes.




1 Morales Gil, Alfredo y otros “Origen de los regadíos españoles” en “Hitos históricos de los de los regadíos españoles” publicaciones del M.A.P.A. 1.992
2 Oliver Foix, Arturo: “La excavación arqueologica del Yacimineto del Pujolet de Santa (l’Alcora-Castellón) Ajuntament de l’ Alcora 2007


3 Box Amorós, Margarita: “El Regadío medieval en España : época árabe y conquista cristiana” en “Hitos históricos de los de los regadíos españoles” publicaciones del M.A.P.A. 1.992
4 Canats o minas excavadas en la roca que comunicaban los acuíferos subterráneos con los lugares de huertas o las propias ciudades. Su origen es iraní y las tres ciudades que aún conservan este tipo de construcción son Madrid (el Mayrit islámico), Marrakest y Teherán.
5 Cabanilles A.J. “Observaciones sobre la historia natural, geografía, agricultura, población y frutos del Reyno de Valencia” 1795 Madrid Imprenta Real pg.[96]

6 Alberola Romá, Armando “El agua en la História” Servicio de publicaciones de la Universidad de Akicante 1.998.
7 López Gómez, Antonio “Presas y canales de riego en los siglos XVI y XVII” en “Hitos históricos de los de los regadíos españoles” publicaciones del M.A.P.A. 1.992


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