lunes, 26 de diciembre de 2011

El Río

Río Lucena/cerca de l'Alcora Detalle-1
 

Por los alrededores de mi pueblo transcurre un río, no es un río caudaloso de esos que por sus aguas se puede navegar, o como aquellos que bien encauzadas sus aguas se aprovechan para regar grandes extensiones. Tampoco es una rambla seca con su cauce pedregoso, por el que solo discurre el agua, cuando las fuertes tormentas del otoño descargan sus nubes preñadas de  rayos, truenos y lluvia.


Es un río por el que durante el otoño, invierno y primavera corre  un caudal  constante de agua, que en el verano casi llega a secarse.

Río Llucena/detalle2
El cauce esta lleno de cañas, árboles, juncos y toda clase  de vegetación que lo hace inhóspito aunque no exento de cierta belleza.

Pero, no siempre fue así.

Hace cincuenta y pocos años,  su cauce estaba limpio, dejando ver un lecho de cantos rodados, por el que circulaba una pequeña corriente de agua, que en verano a veces desaparecía engullida por los guijarros, corriendo por debajo de ellos y apareciendo de vez en cuando. En los recodos o junto a grandes rocas, cuando se producía  avenidas, el agua se arremolinaba y  formaba pozas que podían llegaban a alcanzar mas de dos metros de profundidad.

Las adelfas de un suave color rosa le daban un toque de color, en los ribazos que protegían las pequeñas huertas de su rivera crecían las cañas, domesticadas entonces.

Todo esto hacia del río un lugar agradable, y en verano lejos del peligro de alguna avenida, hasta acogedor.

En verano los niños, hacían del río el solar de sus correrías y juegos.

Toll de l'Anoe
Por la tarde, tras convencer a sus madres, no antes escuchar la recomendaciones de rigor “No bajes al riu”, esta recomendación, las madres ya sabían que no la cumplirían por lo que solían añadir “De la Font Nova al Pont, l’aigua esta bruta no nades allí, Ximet va agafar el tifus per bañarse” , “En  el toll de l’Anoé, fa pocs anys es va ofegar un xiquet, no nades en ell”, “La flor del baladre te viri, no la toques” y alguna otra mas, tras esto salían a la calle dispuestos a disfrutar de la larga tarde.


Las recomendaciones de las madres casi se seguían  todas, pero había dos que era imposible cumplir, la de no ir al río, y la de no nadar en el “toll de l‘Anoe”.

El “toll de l’Anoe” es una poza que se encuentra en un recodo del río junto a una  roca, esta en una zona en la que recoge las escorrentías de unas huertas bien regadas de la Huerta Mayor, y de un barranco que atraviesa el pueblo y que en su parte baja en aquel tiempo tenia varias fuentecitas.

El Río LLucena junto a la Font Nova (l'Alcora)
Su agua era limpia y fresca, el tomar el baño continuamente hacia que su lecho estuviese limpio de limacos y otras plantas acuáticas, allí los chiquillos tomaban el baño, algunos los pocos con bañador, los mas en cueros, y unos pocos los más pudorosos y que  no tenían bañador, con calzoncillos.

De esta forma corriendo, jugando, riendo, nadando, usando la roca a modo de trampolín y haciendo alguna que otra pequeña trastada, se pasaba la tarde, algunos los mas mayores pensaban ¿Qué lastima que no vengan también las chicas?.

 ¡Eran otros tiempos!.

Vsg. Marzo 2010




No hay comentarios:

Publicar un comentario